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Los tiempos han cambiado y los pasteles de boda ya no son tan clásicos como antes. Si bien muchas parejas siguen apegadas a la clásica idea de alianzas doradas en la decoración o palomas blancas con flores para el adorno, otras optan por coberturas mucho más personalizadas y acordes a los novios.

El pastel debe ser acorde a la decoración

En el artículo sobre la decoración de la boda, comentamos un poco el tema del pastel, pues éste va acorde a los colores, la temática y el estilo elegido para la boda, haciendo que todo sea más armonioso y elegante.

Su tamaño dependerá de la cantidad de invitados, el costo varía dependiendo de la complejidad y especificaciones (por ejemplo, pasteles sin gluten, azúcar o lactosa) y debe encargarse en la pastelería al menos con un mes de anticipación.

Pide una prueba al pastelero

Ya que el punto es la pastelería, antes de decidir por una lo más recomendable es que la pareja asista a una cata de pasteles en 4 lugares distintos, al menos, para así probar varias propuestas, hacer cualquier tipo de preguntas, evaluar opciones de decoración, diseño y más.

Recuerda siempre exigir que el pastel sea llevado hasta el sitio del banquete y coordina todo para que tu pedido esté en el lugar al menos dos horas antes de comenzar el evento.

Es importante que siempre tengas presente el presupuesto de la boda, un pastel de complicado diseño siempre elevará el precio.

Lo mismo sucede con los ingredientes, estos dependen del sabor que hayan elegido para el pastel, pues no hay uno específico –los rellenos más usados son de fruta, chocolate, nueces, crema, mermelada, nueces y coberturas champaña- lo trascendental es que le guste a la pareja, aunque es preferible optar por los ingredientes de temporada para abaratar costos.

El sabor, los colores, el estilo, todo se relaciona con el lugar donde vaya a llevarse a cabo la fiesta.

Un lugar adecuado para tu torta de matrimonio

Algo de esto probablemente debes haber leído en el artículo que hicimos sobre salones para bodas y lugares de recepción, y es que los pasteles de boda son prácticamente una obra de arte comestible. Muchos necesitan una temperatura mínima, sobre todo los que llevan demasiada crema, betún o flores naturales.

Si tu boda es en exteriores, sobretodo en campo o playa, considera un pastel sencillo que no corra el riesgo de desbaratarse,

Un pastel maravilloso merece un lugar especial en la fiesta, así que puedes disponer de un espacio cerca de la mesa de los novios o de la pista de baile para colocarlo, en su defecto una esquina destacada de la mesa de dulces nunca falla.

El pastel se corta y reparte luego de la cena, así que puedes optar por servirlo como postre único o combinarlo con otras opciones dulces.

La mejor manera de decidirlo, es hacer un pequeño sondeo entre familiares y amigos, revisando portales web sobre bodas, revistas y más. Eso sí, no cambies el pastel por cualquier otro postre, el pastel de bodas es imprescindible e insustituible en toda clase de recepciones matrimoniales.